Lo que nos ha negado la falta de conectividad en Bolivia

javiermenchacaImagen gracias a Javier Menchaca

No es un secreto que las conexiones a internet en Bolivia son pésimas, ya se ha escrito mucho acerca del tema sobre todo por el colectivo Mas y Mejor Internet para Bolivia. En muchos casos este tema se reduce a hablar de velocidades de conexión a internet y esto es solo parte del tema.

El problema principal es la conectividad en el país, conectividad entendida como el tipo de infraestructura que tenemos para conectar nuestras casas, oficinas o instituciones ya sea a Internet o en transferencia de datos local. Donde las empresas de telecomunicaciones han sido sobrepasadas y el Estado no ha dado ninguna solución hasta el momento.

Por ejemplo este año Entel S.A., empresa nacionalizada, ha anunciado rebajas de precios en conexiones y el incremento de cobertura en todo el país, pero en contra parte los usuarios nos encontramos con la noticia, que en la ciudad de La Paz (no he verificado en otras ciudades) ya no ampliará el ancho de banda de las conexiones ADSL ni realizara conexiones nuevas, pero si ofrecen optar por la “nueva” tecnología LTE. Este simple ejemplo demuestra cuan débiles son nuestras conexiones y nuestras empresas en la ciudades que en corto plazo se reflejara en todo el país.

Quizás no se vea el problema al tener una alternativa como LTE para conexiones a Internet, pero esto implica que si se quiere montar servicios propios como servidores de correo electrónico, servidores web, etc, en las empresas, instituciones o casas esto se vuelve imposible, por la limitación de megas de uso. Hace unos 5 años ya se tenia el mismo problema por los altos costos de conexión a internet y las bajas velocidades ofrecidas. Es por eso que no tenemos empresas locales con infraestructura local (servidores, equipos de comunicación, nubes publicas o privadas) ofreciendo servicios en nuestro territorio.

Otra forma de mirar como esto nos afecta a todos es la debilidad de nuestras instituciones en los esfuerzos de uso de tecnología. Un ejemplo claro lo vivimos estos días con el Órgano Plurinacional Electoral, donde se ha visto claramente la incapacidad de tener un sistema informático que sea confiable, eficiente y seguro. Donde vimos que desde la consulta para ser jurados no pudo ser resuelta de manera rápida y se obtuvo una respuesta ciudadana donde desarrolladores independientes ofrecieron alternativas a la población para resolver el tema. Este ejemplo nos muestra que tanto nos ha negado la falta de conectividad, donde nuestra instituciones no ven de forma seria el uso de tecnología y generalmente se deja para ultimo momento o con pocos recursos. Las autoridades de las instituciones no ven cuan critico y prioritario es el uso de herramientas tecnológicas. Esto debido a que ya es costo alto tener internet y ni pensar en interconectar instituciones.

La falta de conectividad nos ha negado una visión de uso de herramientas tecnológicas como apoyo a la gestión ya que seguimos viviendo como hace 20 años con conectividad baja, bajas velocidades y coberturas mínimas. Entonces los sistemas de información en general nacen como islas, sin crecimiento y solucionando problemas puntuales no integrales.

El internet móvil (3g, LTE) esta creando una nueva generación de bolivianos que aprendió lo valioso de cuidar los megas día a día, limitados y cohartados en la exploración, investigación y juego de las conexiones ilimitadas, donde no se ven las posibilidades de crecimiento que ofrece estar conectado, sino miran el reloj o el consumo para no pasarse y gastar mas.

Necesitamos dar una solución real al problema de conectividad en Bolivia, sino seguiremos retrasados y el discurso de la búsqueda de soberanía tecnológica sera solo un discurso más de gobierno. Durante las charlas de la construcción de la Agenda Digital para Bolivia, propuse que la conectividad se divida en responsabilidades municipales, de gobernaciones y nacional, para poder afrontar de forma real el problema y podamos tener oportunidades de crecimiento.

La conectividad ayudaría a desarrollar la industria tecnológica en Bolivia, como lo hizo Uruguay en el 2010 y tres años después logró posicionarse como un polo de desarrollo tecnológico de la región. La conectividad brinda muchas oportunidades de una industria tecnológica que cada día demanda mas cosas, Bolivia puede ser el corazón del backbone sudamericano, solo nos falta la decisión política de solucionar el problema y fomentar el desarrollo de una industria tecnológica, ya tenemos las computadoras ahora nos falta conectarlas.